Pasión y calidad
son nuestra receta

En Florbú, nos enorgullece afirmar que somos una de las galleteras más antiguas de España. Fundada en 1948 nos mantenemos como empresa 100% familiar con origen en pleno corazón de los extensos campos de trigo de Castilla. El esfuerzo continuo de todas las personas que han formado y forman parte de esta aventura, el firme compromiso por la calidad y la visión por seguir mejorando nuestras galletas, han hecho de Florbú una de las fábricas más modernas y eficientes del sector galletero, lo que nos ha permitido superar en 2020 una facturación de más de 20 millones de euros, estar presentes en más de 30 países de todo el mundo y contar con más de 110 trabajadores.

1930s
Afrodisio Pérez
La pasión por las galletas viene de cuatro generaciones atrás de los actuales propietarios, allá por los años 30, cuando el padre de Afrodisio Pérez, fundador de La Flor Burgalesa, regentaba una pequeña tienda de ultramarinos donde se fabricaba su propio pan, elaboraba rosquillas de yema, bizcochos de anís y sus primeras galletas.
1930s
1940
Burgos
Luego vinieron tiempos difíciles, la guerra y la posguerra, y Afrodisio, junto a su mujer y su primer hijo se vieron obligados a dejar su pueblo de nacimiento en búsqueda de un futuro mejor trasladándose a la ciudad de Burgos en 1940 donde abrió una panadería en la que también se elaboraban productos dulces y galletas.
1940
1948
La Flor Burgalesa
Eran tiempos de hambre, de cartillas de racionamiento y de cupos, que no te permitían comprar toda la harina que necesitabas. El carácter emprendedor, inquieto y con infinitas ganas de prosperar hizo que esa búsqueda de más cupos de harina fructificara y consiguió hacerse con el traspaso de un nuevo local más grande, lo que le permitió lograr un mayor cupo de harina. Eso fue en 1948, nacía oficialmente La Flor Burgalesa.
El primer nombre que se pensó para denominar la empresa fue La Castellana, Consuelo, mujer de Afrodisio quería un nombre que hiciera referencia a nuestra tierra, pero no pudo ser porque ya estaba registrado, aun así, no desistió en su empeño de buscar un nombre que hiciera honor a sus raíces, así que se dijo, si no podía ser Castilla, sería Burgos, a partir de ahí se inscribió en el registro oficial de Madrid como La Flor Burgalesa. Al final, Consuelo se salió con la suya y bautizó a una de nuestras galletas como Castellanas, siendo a día de hoy nuestra galleta más reconocida y apreciada por nuestros consumidores.
1948
1955
La primera tienda
En 1955 nos trasladamos al barrio de San Pedro y San Felices, esto ya no era un local, ya eran casi hasta unas naves industriales, donde disponíamos de un horno de mampostería para hacer barquillos, aunque todo de forma bastante manual. También se inauguró en estas mismas instalaciones la primera tienda abierta al público de La Flor Burgalesa, allí Consuelo dedicó toda su vida, siempre al pie del cañón, y a día de hoy contamos con cinco tiendas en Burgos.
1955
1980-90
Una nueva generación
En 1982, el matrimonio fundador Consuelo y Afrodisio decidieron retirarse a un merecido descanso y dejar en manos de su hijo mayor la dirección de la empresa, y en estos años el resto de hermanos se fueron incorporando para convertirla en una verdadera empresa familiar.
Ya en 1990, el crecimiento nos llevó a acometer la mayor inversión hasta entonces realizada, que fue la compra del primer horno de galleta en continuo.
1980-90
1997
Nuestras instalaciones
El momento clave en el desarrollo de La Flor Burgalesa fue el traslado a las actuales instalaciones del Polígono de Villalonquejar que tuvo lugar en el año 1997. Aquí disponíamos ya de espacio para seguir invirtiendo en nuevas líneas de horno de galletas. Gracias a la capacidad de adaptación a los nuevos tiempos, a la interpretación de las necesidades del consumidor en alimentación y al nuevo enfoque de las nuevas generaciones incorporadas a la empresa se empezaron a fabricar productos integrales y sin azúcar.
1997

Nuestra historia

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A día de hoy, FLORBÚ continúa mejorando su posicionamiento, tanto a nivel nacional como internacional, y configurándose como un actor clave en el sector del dulce, siempre entregado y comprometido con la salud y con la máxima satisfacción de quien manda, el consumidor

Responsabilidad social corporativa

En Florbú somos muy conscientes de los beneficios que como organismo empresarial podemos aportar al conjunto de la comunidad. Aspiramos a representar un papel cada vez más importante en la mejora del bienestar social, de manera que la repercusión de nuestras actividades e iniciativas sea cada vez mayor, tanto cualitativa como cuantitativamente.

Nuestra Responsabilidad Social Corporativa gira en torno a tres ejes

Colaboramos a través de la donación de alimentos con la mayoría de los eventos deportivos que se celebran en Burgos y provincia. Creemos en el deporte y en la salud como valores fundamentales que deben estar presentes en toda sociedad y nuestro compromiso es apoyar todas estas iniciativas y contribuir al buen desarrollo de las mismas. Como ejemplo, patrocinamos al Club de Baloncesto San Pablo, ascendido a la Liga ACB en 2017, y también patrocinamos a una deportista burgalesa, la corredora Jimena Martín.

Como empresa fabricante de productos de alimentación entendemos que es fundamental ayudar a aquellos sectores menos favorecidos en lo que respecta a esta necesidad. Una vez al mes realizamos donaciones de alrededor de 500 kilogramos de nuestros productos al Banco de Alimentos de Burgos, con lo que aspiramos a, en la medida de lo posible, mejorar la situación de este sector social.

Nuestro compromiso con el bienestar social también pasa por respetar y preservar el medio ambiente, por lo que usamos hornos y maquinaria que producen el mínimo impacto medioambiental en la medida de nuestras posibilidades. En 2014 se invirtieron 1,4 millones de euros en un nuevo horno que realiza una producción más eficiente y ecológica y que genera menor volumen de residuos de fabricación. En cuanto a la calidad, primordial en nuestra fabricación, aseguramos los más altos parámetros y requisitos, tal y como prueba el certificado IFS Food que superamos con nivel superior.

 

Innovando en productos

En Florbú llevamos más de 70 años apostando por la innovación. Cada año diseñamos y sacamos al mercado nuevos productos. Los nuevos productos suponen más de un 10% de nuestra facturación.

Somos líderes en la elaboración de barquillos rellenos, en los cuales hemos innovado en nuevas variedades como el Barquillo de Turrón “El Lobo”, el Barquillo de Café “Fortaleza”, el Barquillo Stracciatella con trozos de auténtico chocolate, el Barquillo de Avellanas, el Barquillo Intense, con oblea de cacao y relleno de cacao negro.

Proyectos de innovación

Entre 2019 y 2020 llevamos a cabo el proyecto de control de acrilamida en galletas. El proyecto estuvo financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Unión Europea y la Junta de Castilla y León, a través del Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICE), hemos logrado reducir de forma significativa el contenido en acrilamida en tres productos de nuestra línea integral.

A través de este proyecto, basado en potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación, se han estudiado diferentes estrategias y formas de trabajo del proceso de elaboración desde una perspectiva holística.

En este proyecto se ha contado con la colaboración del Centro Tecnológico de Cereales (CETECE) de Palencia. También con la Universidad de Burgos (UBU), con RV Consultores y con Agrolab.

Recientemente hemos solicitado a la Junta de Castilla y León, a través del Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICE), el nuevo proyecto NUTRISALUD, que se llevará a cabo entre 2021 y 2022. Se trata de un estudio holístico del control y mejora de ingredientes en galletas. Estará centrado en estudiar los ingredientes que nos permitan elaborar unos productos más sanos. Evaluar el impacto de las materias primas en la puntuación obtenida según el sistema Nutriscore y definir posibles estrategias para mejorarlo.

Calidad

Desde la fundación de la Flor Burgalesa en 1948 hemos apostado por la Calidad y la Seguridad Alimentaria. Nos hemos preocupado por buscar los mejores ingredientes para elaborar las mejores galletas y barquillos.

Fruto de este compromiso en 2014 obtuvimos la certificación en la norma IFS, International Food Standard.

5 principios guían nuestro trabajo

Cultura de Seguridad Alimentaria

Con la finalidad constante de generar los procesos y productos al máximo nivel en Inocuidad alimentaria, con un Equipo sensibilizado en mantener esta seguridad.

Enfoque al Cliente

Desde nuestra creación, estamos comprometidos con la satisfacción de nuestros clientes, siendo garantía de prosperidad y desarrollo.

Suministro de Alta Calidad

Con las máximas garantías desde el origen en el control y aprobación de nuestros suministradores.

Formación y Mejora contínua

Para lograr alcanzar nuestros objetivos y nuevos retos.

Gestión Eficaz de Sistema de Calidad

Cumpliendo con los estándares más exigentes en APPCC con Certificación IFS y en Producción ecológica de productos.

Internacionalización

Nuestro programa de internacionalización, siempre en constante evolución y búsqueda de nuevos mercados extranjeros, ha hecho que hoy en día estamos presentes en cuatro de los cinco continentes. En más de 30 países de todo el mundo

Europa

Asia

África

América del sur